Hace un año, caía asesinada Natalia Gaitan, en un barrio periférico de la ciudad de Córdoba.Fue fusilada por lesbiana, por el padrastro de su compañera. Fue un crimen de odio perpetrado por un hombre tal vez de misma condición de clase. Es la muestra del machismo que nos atraviesa independientemente de nuestra condición de clase, étnica, sexual, genérica, etc. Esta vez fue un hombre.
Un vecino, un tutor de otra lesbiana que no soporto la relación entre ellas, que no admitió una relación afectiva, diferente de la suya. Una relación no heterosexual. Tan heretosexual como lo mando el machismo y el patriarcado capitalista donde vivimos.
Natalia, la Pepa Gaitan, era lesbiana y visiblemente “masculina”, chonga, marimacha, camionera y hete aquí un supuesto problema. Ella supuestamente debia de ser femenina y formar relaciones de pareja con hombres, nunca con otra lesbiana o con una mujer. La imposicion por la fuerza de la identidad y sexualidad heterosexual, deviene en un mandato disciplinador del cuerpo ejercido como violencia extrema que se impone en nosotrxs desde muy pequeñxs. Resulta violencia cotidiana para quienes no sostenemos una identidad heteronormada, tan extrema que nos cuesta la vida.
El problema no somos las masculinas, las femeninas, los putos, las camioneras, los maricones, las maricas , las tortas, lxs trans.
El verdadero problema es no poder decidir sobre nuestros propios cuerpos. No tener la libertad de expresion. El cercenamiento de la diversidad. No poder elegir, construir y vivir con placer nuestra sexualidad, el genero, nuestras relaciones...
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El odio al capitalismo, el odio al comerciante, el odio al autónomo, el odio al panadero, artesano o prestamista, hunde sus raices en la aristocracia y clero medieval donde halla sus justificaciones menos incoherentes.
ResponderEliminarEse odio es compartido por todos los sectarísmos con variadísimos pretextos.
Nazis o comunistas, integristas o libertarios (incoherencia inexplicable en este caso)
La coincidencia es lo que importa.
Tal vez haya una diferencia de algun peso: los que se reconocen autoritarios son coherentes en el odio al capitalismo, burguesía, autonomía o diversidad del ser humano. Los libertarios odiando a ese mismo sector estan siendo absurdamente incoherentes.
NEOUNICATO1916